Si tu producto requiere lote y fecha, el empaque debe "reservar" espacio desde el diseño. Es típico que se haga el arte completo y luego nadie sabe dónde codificar sin manchar o sin que el barniz impida que pegue la tinta.
Crea un recuadro sin plastificado/barniz en la base o lateral, con suficiente contraste y espacio real. Así la impresión posterior queda nítida, no se corre y no se borra con manipulación.
Esto no es solo estética: es trazabilidad. Cuando hay reclamos, devoluciones o auditorías, ese código salva tiempo, dinero y reputación.


