En producción industrial, gran parte del costo está en preparar máquina, planchas, ajustes y arranque. Por eso el costo unitario baja cuando sube la cantidad. Muchas marcas se ahogan comprando poquito "para probar" y terminan pagando caro siempre.
Haz dos o tres escenarios de volumen. A veces 5,000 unidades cuestan "un poco más" que 2,000, y ese margen te mejora la rentabilidad por unidad de forma brutal. Ese ahorro puede financiar mejores acabados sin subir precio final.
La clave es comprar con visión de demanda real. Si tu rotación es constante, el volumen te da músculo. Si es estacional, compra por oleadas planificadas.


